25 de junio de 2007

Desarrollo y Floricultura Quebrada Humahuaca

Tilcara (c). El Banco de la Mujer con sede en Tilcara sigue otorgando créditos para el campo. Esta vez, los afortunados fueron varios agricultores de la Quebrada que decidieron encarar la floricultura como cultivo alternativo durante el invierno.
Hace quince días el Banco hizo entrega del dinero de los créditos en mano a siete agricultores de la Quebrada, por una suma total de siete mil pesos.
Cirilo Germán Díaz, de 28 años, vive con su familia en Uquía, y hace unos años vendió un auto para poder comprar dos hectáreas y media en las que hoy cultiva todo tipo de hortalizas. Además, es artesano ceramista, y tiene una despensa que atiende su mujer, Marina. “La verdura es siempre mucho sacrificio porque es al día. Hay que vender rápido sino se pierde. Y siempre que llegaba el invierno con mi mujer teníamos que dejar el campo, dedicarnos a otra cosa y esperar, así que ahora vamos a ver cómo resulta con la floricultura”, dijo cuando recibió los 2000 pesos del Banco de la Mujer que tendrá que devolver en cinco meses a una tasa del 3, 3 por ciento.
Así como el caso de Cirilo y Marina, hay muchas familias agricultoras de la Quebrada que también decidieron probar con la floricultura para poder “pasar el invierno” y recibieron créditos de entre 800 y 1.000 pesos. Pedro Nolasco Salas tiene 41 años, es soltero, enfermero y cultiva hace 23 años en cinco parcelas de 3 hectáreas y media de la finca “Diamante”, en Calete, al interior de Humahuaca, y recibió 800 pesos de crédito. Teodocia Velásquez, de Uquía, de 47 años, hace quince que trabaja la tierra junto a su familia, y recibió mil. Roberto Cavana, de 35, enseña ganadería y carpintería en el Centro Informático de Humahuaca, y recibió 800 pesos para dedicarse a la floricultura.
“Se organizó una reunión en Humahuaca en donde un ingeniero agrónomo, especialista en flores, Oscar González, dictó un taller de capacitación -contó Cirilo Díaz, de Uquía-. Este ingeniero trabaja en una cooperativa de flores en Buenos Aires y nos explicó todo el proceso. Lo bueno de esto es que, además, las mismas personas a las que le compramos los plantines nos comprarán después toda la producción, no tendremos que salir a vender a ningún lado. Digamos que tenemos la venta asegurada. Y las flores que no podamos vender las utilizaremos para disecarlas como arreglos florales. Para eso también nos capacitaron”.

Diario Pregón